
Terrazza Sommariva se asoma a la Riva del Vin, el antiguo muelle del Gran Canal donde, ya en el siglo XI, atracaban las barcas cargadas de vino rumbo al mercado de Rialto.
Esta orilla — una de las pocas del Gran Canal que se puede recorrer a pie — debe su nombre al comercio del vino. Durante siglos fue uno de los puntos más vivos de la ciudad, a pocos pasos del Puente de Rialto y del mercado.
Hoy ese pasado se respira aún: nuestra terraza descansa sobre las mismas piedras de la Riva del Vin, frente al perfil del Rialto y al lento paso de las góndolas. Dentro, una sala íntima a la luz de las velas; fuera, lanternas de cristal de Murano y flores que se encienden al atardecer.
La cocina permanece fiel al lugar: el pescado llega cada mañana del mercado de Rialto, la carta de vinos prefiere a pequeños productores del Véneto y Friuli, y los platos cuentan la tradición veneciana — risotto de pescado, fritura del Adriático, almejas, tiramisú de la casa.








